7. El recurso FINAL: collar eléctrico bien usado (solo para casos EXTREMOS)
Última clase y te lo digo desde el minuto 1: llamada perfecta, prácticamente nunca. Incluso con perro entrenado puedes fallar según entorno/motivación/situación. Y aquí entramos en el “recurso final” para casos extremos: el collar eléctrico, bien usado.
Pero antes de que te calientes: esto no es “dar calambres” ni “fundir al perro”. Es una herramienta que puede ayudar muchísimo si el problema es instinto (caza, palomas, patinetes, conducta predatoria…), porque a veces tú no vas a “valer más” que ese estímulo. La idea es simple: bajar el valor del estímulo para que el perro pueda priorizarte.
Y te marco las líneas rojas:
- No se usa para miedos (petardos, por ejemplo).
- No se liga el estímulo al guía (si lo haces mal, te cargas la relación y el comando).
- Si lo compras y el primer día “a ver qué tal”… mal. Muy mal.
También te cuento mi experiencia real con conducta predatoria (sí, de las que dan problemas serios) y por qué esto hay que tratarlo con responsabilidad, no con prisa.
