0. La llamada PERFECTA no existe (y por eso tu perro te “vacila”)

En esta primera clase te pongo el marco mental correcto, porque si empiezas mal… todo lo demás da igual.

Vas a entender por qué la llamada perfecta no existe (y por qué no es lo mismo llamarle en casa que en el barrio o de vacaciones), y sobre todo vas a dejar de comprarte la película de: “es que mi perro es cabezón”, “pasa de mí” o “me domina”.

No.

Lo que hay es asociación, estados mentales y contexto.
También te voy a corregir una de las cagadas más comunes: eso de “ven aquí, venga, vamos, ven, ven…” no es una llamada, es un karaoke.

Y aquí vas a empezar a construir la llamada como se construye de verdad: con cabeza, con fases y con tareas (sí, vas a currar). Mi objetivo en esta clase es que salgas con claridad: qué estás haciendo mal sin darte cuenta y qué bases necesitas antes de pedirle a tu perro que venga “porque sí”.

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