Cruzas la calle cuando ves otro perro de frente. Cambias la hora del paseo para no encontrarte a nadie. Sales con la correa ya tensa, antes de que pase nada. Y cuando pasa, tiras, gritas el nombre cuatro veces y llegas a casa agotado.
No te ignora. Ha aprendido que ignorarte le funciona.
Llevas meses intentándolo. Vídeos, premios, consejos de medio mundo. Y seguís igual. El problema no es tu perro. Es lo que ha aprendido contigo sin que ninguno de los dos os dierais cuenta.
Hablamos de tu caso. Sin compromiso, sin guion de venta.
No es la convivencia que imaginabas cuando lo trajiste a casa.
Cada perro es distinto. La sensación es la misma.
O destroza el sofá cada vez que sales. No puedes ni ducharte tranquilo.
O pasear es un tira y afloja que te deja el hombro hecho polvo.
Te han dicho que tu perro es:
No es nada de eso.
Tu perro hace lo que le funciona. Si tirar le acerca a donde quiere ir, tira. Si ladrar hace que el otro perro se aleje, ladra. Si destrozar el sofá descarga la angustia de quedarse solo, destroza. Pura lógica.
No es que pase de ti. Es que, sin saberlo, le has confirmado cientos de veces que esa es la forma que tiene de resolver las cosas.
Y si lo ha aprendido, se puede cambiar.
No eres mal dueño. Eres un dueño normal al que nadie le explicó esto.
No trabajo con trucos sueltos.
Siete consejos que se contradicen. Y el perro, igual.
Dante y yo
Yo trabajo otra cosa: la relación.
Que tu perro te tome como referencia. Que entienda que contigo las cosas funcionan de otra manera. Ni imponer ni dejar pasar todo: estructura clara y constante.
Con Dante aprendí a base de equivocarme. Me grabé en un paseo y me vi tensar la correa antes de que él se enterara de que había otro perro. Yo creaba la mitad de los problemas que luego le echaba en cara.
No te voy a pedir más paciencia. Te voy a pedir que cambies lo que transmites. Y eso se aprende.
De la primera llamada al mes extra de soporte.
Sin sorpresas. Sabes desde el primer minuto qué va a pasar, cuánto dura y qué se espera en cada paso.
Llamada inicial
Me cuentas qué pasa y desde cuándo. Te digo con honestidad si puedo ayudarte y qué programa encaja. Gratis y sin compromiso.
Trabajo presencial
En Vitoria-Gasteiz y en el entorno real de tu perro: la calle, el parque, tu portal. Cada sesión con un plan claro y tareas para entre medias.
Soporte por WhatsApp
No te suelto la mano entre sesiones. Dudas, vídeos y ajustes en directo cuando algo no sale. Me tienes en el bolsillo toda la formación.
Un mes extra de regalo
Cuando ya tienes las herramientas, sigo ahí un mes más por WhatsApp para asentar hábitos y resolver lo que aparezca.
Tres programas. El tuyo depende de lo que os pase.
Nos vemos en Vitoria-Gasteiz, te acompaño durante todo el proceso y tienes seguimiento por WhatsApp entre sesiones. Mira cuál encaja con tu caso.
Cachorro
Empezar bien desde el principio. Antes de que aparezcan los problemas, no después.
Modificación de conducta
Tirones, reactividad, miedos, que no atiende. El perro que ya tiene un problema instalado y hay que reconducir.
Ansiedad por separación
El perro que no tolera quedarse solo. Para que puedas salir de casa sin drama, ni el suyo ni el tuyo.
¿No sabes cuál es el tuyo? Lo vemos en la llamada.
Llama al 614 528 770No tienes que creerme a mí.
4,8 de media · 29 reseñas en Google
Álvaro y Dante
Me dedico a esto a tiempo completo en Vitoria-Gasteiz. No llegué al adiestramiento por casualidad: llegué porque me obsesiona entender por qué un perro hace lo que hace antes de tocar nada.
Un perro no se arregla con un truco. Se entiende y se reconduce. Esa es toda mi forma de trabajar.
Dante es la prueba de que funciona. Y de que el que más tuvo que cambiar fui yo.
El primer paso no es contratar nada. Es una llamada.
Me cuentas qué pasa con tu perro, te digo si puedo ayudarte y cómo. Si veo que no soy lo que necesitas, te lo digo y te oriento igual. Sin guion de venta. Sin prisa.
Vitoria-Gasteiz y alrededores. Si no lo cojo, escríbeme al WhatsApp y te llamo yo.