Vitoria-Gasteiz · Presencial

Modificación de conducta
Vitoria-Gasteiz

Reactividad, tirones, miedos, agresividad. Si cada paseo es un campo de minas y ya has probado de todo, no te falta paciencia. Te falta un método que vaya a la causa.

Llámame: 614 528 770

Evaluación gratuita de 15 minutos · Sin compromiso

Álvaro López entrenando a un perro en una sesión de adiestramiento en Vitoria-Gasteiz
Empecemos por aquí

Cruzas de acera antes de que él vea al otro perro

Lo haces sin pensar. Ves un perro a lo lejos y ya estás cambiando de acera, acortando la correa, buscando un coche detrás del que esperar a que pase.

Te sabes los horarios del barrio para no cruzarte con nadie.

Eso ya no es pasear. Es gestionar un problema durante cuarenta minutos, dos veces al día.

Y lo más agotador no es el tirón ni el ladrido. Es la vergüenza cuando notas que la gente mira. Es llegar a casa pensando que tu perro no tiene arreglo. O peor: que el que no sabe es uno.

Ni una cosa ni la otra. Tu perro no está roto y tú no eres mal dueño. Lo que le pasa tiene un nombre, una causa y un orden para resolverlo. De eso va esta página.

¿Te suena de algo?

A lo mejor reconoces tu caso aquí

Cada perro llega por un motivo distinto. El agotamiento de fondo, en cambio, siempre se parece.

Se lanza a otros perros

Cada perro que aparece en el horizonte es un espectáculo de ladridos, lanzadas y tirones. Has dejado de pasear por donde te apetece para pasear por donde no hay nadie.

Tira de la correa

Vas remolcado. El paseo lo dirige él, tú llegas a casa con el hombro cargado y la sensación de no pintar nada en la ecuación.

Vive en alerta

Coches, ruidos, gente, una bolsa que se mueve con el viento. Tu perro está siempre en guardia y no sabes cómo bajarle las revoluciones.

Ha enseñado los dientes

Ha gruñido, ha lanzado un mordisco al aire o ha ido a más. Y desde aquel día sales a la calle con un nudo en el estómago.

En casa es otro perro

Entre cuatro paredes es un angelito. Sales, aparecen los estímulos y es como si dejaras de existir para él.

Ya lo has intentado

Otro adiestrador, vídeos de YouTube, el collar que te recomendaron, premios, gritos. Algo mejora una semana y luego vuelve. Estás quemado.

Antes de hablar de sesiones

Tu perro no es reactivo. Ha aprendido que reaccionar le funciona.

Te habrán dicho que tu perro es dominante. O nervioso. O que es cosa de la raza. Etiquetas que suenan a sentencia y no te dan nada con lo que trabajar.

La verdad es más simple, y más incómoda. Tu perro hace lo que hace porque, en algún momento, le funcionó.

Ladró, el otro perro se alejó, y archivó el dato: ladrar funciona. Tiró, llegó antes al árbol, y archivó el dato: tirar funciona. Lo ha repetido cientos de veces. No es maldad ni cabezonería. Es pura lógica.

Con Dante yo hice exactamente lo mismo, sin saberlo. Tensaba la correa antes de que pasara nada. Cambiaba de dirección antes de que él se enterara de que venía otro perro. Le estaba avisando, paseo tras paseo, de que cada perro era una amenaza. El problema lo construí yo.

Lo bueno es que lo aprendido se puede desaprender. No con un truco, ni en dos días. Se cambia lo que tu perro ha archivado, y se cambia lo que tú haces sin darte cuenta.

Eso es modificar la conducta. Lo demás son parches que aguantan una semana.

El método

No vamos a asustar a tu perro ni a sobornarlo

Los dos extremos fallan con un perro con problemas de conducta. El castigo apaga el síntoma y deja la emoción intacta: el problema vuelve, a veces peor. El soborno a base de premios crea un perro que solo coopera si ve comida en tu mano. Buscamos otra cosa: que tu perro quiera tomarte como referencia.

Yo no le quito el problema a tu perro. Te enseño a ti a hacerlo.

"Si tú no cambias, tu perro tampoco."

Podría coger la correa y que tu perro se portara conmigo en diez minutos. No serviría de nada. Yo no voy a estar el martes por la noche cuando os crucéis con ese perro en el portal. El que tiene que saber qué hacer eres tú. Mi trabajo es que salgas de cada sesión sabiendo manejar la siguiente situación sin mí al lado.

Cambiamos la emoción, no solo la conducta

Un perro que se lanza no necesita que le tapes la boca. Necesita dejar de sentir que el otro perro es una amenaza. Por eso trabajamos la raíz: cómo se siente tu perro ante eso que hoy le dispara. Cuando la emoción de fondo baja, la conducta cae casi sola.

Límites claros, sin ser un sargento

Tu perro necesita saber qué está bien y qué no para tener paz mental. Demasiado blando y vive inseguro, decidiendo por su cuenta porque nadie decide por él. Demasiado duro y rompes el vínculo. El punto medio es estructura: normas claras, consecuencias coherentes y un guía en quien apoyarse.

Sesión de adiestramiento canino profesional trabajando la obediencia
Qué te llevas

El programa de modificación de conducta, completo

Un programa cerrado de 6 sesiones presenciales en Olarizu. No son clases sueltas que compras al peso: es un proceso con un principio, un orden y un final, diseñado para tu perro y tu caso. Se paga una vez. El problema sin resolver lo llevas pagando en cada paseo desde hace meses.

  • 6 sesiones presenciales en Olarizu, el entorno donde de verdad aparece el problema y donde de verdad se resuelve.
  • Soporte por WhatsApp a diario durante todo el programa. El cruce difícil no avisa: cuando pase, me escribes.
  • 1 mes extra de soporte cuando terminan las sesiones, para los baches del después.
  • Videoteca con los ejercicios grabados paso a paso. Acceso de por vida.
  • Un plan diseñado para tu perro y tu familia, no una plantilla.
690 €

Programa completo: las 6 sesiones y todo lo de arriba. Pago fraccionable en 2 o 3 cuotas.

614 528 770
Álvaro López, adiestrador canino en Vitoria-Gasteiz, con su perro Dante
Quién está detrás

Lo que cambia no es el perro. Es cómo lo entiendes.

El orden de trabajo es siempre el mismo: entender qué le funciona hoy a tu perro, modificar el entorno para que esa conducta deje de tener sentido para él, y enseñarte a ti a sostener el cambio cuando yo no esté delante.

Dante, mi pastor belga malinois, viene a muchas sesiones como perro de referencia. Es el perro con el que aprendí que el problema casi siempre está en el otro extremo de la correa. Para perros inseguros o reactivos, ver a otro perro tranquilo y enfocado les da una pista clara.

Las sesiones son en Olarizu y en la calle por un motivo concreto: el problema de tu perro no está en tu salón. Está donde lo paseas. Y ahí es donde vamos a resolverlo.

Antes de llamar

Esto funciona, pero no para todo el mundo

El resultado no depende de lo que yo haga con tu perro una hora a la semana. Depende de lo que hagas tú el resto del tiempo. Por eso prefiero decírtelo claro antes de que cojas el teléfono.

Es para ti si...

  • Asumes que tu perro ha aprendido esto y que puedes ayudarle a desaprenderlo.
  • Quieres aprender a manejar a tu perro, no delegar el problema y mirar para otro lado.
  • Entiendes que cambiar una emoción lleva semanas, no un fin de semana.
  • Vas a practicar los ejercicios en tu día a día, no solo cuando estoy yo delante.

No es para ti si...

  • Buscas que alguien te "arregle" el perro y te lo devuelva listo.
  • Quieres resultados en dos días sin cambiar nada de lo que haces tú.
  • Crees que el problema es solo del perro.
  • No vas a tener tiempo para trabajar entre sesiones.
¿Aún no es momento de llamar?

Llévate la guía y empieza a entender el problema

Si quieres ver con claridad qué está pasando antes de dar el paso, he reunido los cinco errores que convierten a un perro normal en un perro con problemas de conducta. Es gratis y se lee en diez minutos.

Quiero la guía gratuita
Preguntas frecuentes

Lo que me preguntan antes de llamar

Mi perro ha mostrado agresividad, ¿podéis ayudarme?

Sí, es uno de los casos con los que más trabajo. En la primera llamada me cuentas exactamente qué ha pasado y te digo con honestidad si puedo ayudarte y cómo enfocarlo con seguridad. Lo que no voy a hacer es prometerte algo que no pueda cumplir.

¿Por qué trabajáis en Olarizu y no a domicilio?

Los problemas de conducta ocurren fuera de casa, no en tu salón. Olarizu nos da espacio para empezar con calma y, a la vez, distracciones controladas para que tu perro aprenda a gestionarse de verdad.

¿Cuánto se tarda en ver resultados?

Los primeros cambios suelen verse en las sesiones 2 y 3. Cambiar la emoción de fondo de un perro reactivo lleva más: es un proceso de semanas. Cualquiera que te prometa un resultado en dos días te está vendiendo un parche.

¿Se puede fraccionar el pago?

Sí. El programa son 690 € y se puede fraccionar en 2 o 3 cuotas. Lo organizamos cuando hablemos.

El primer paso no es una sesión. Es una llamada.

Me cuentas qué hace tu perro y desde cuándo. En quince minutos te digo con honestidad si puedo ayudarte, cómo lo enfocaría y qué no te puedo prometer. Gratis y sin compromiso.

Hablamos

Me cuentas tu caso por teléfono. 15 minutos, gratis, sin compromiso.

Planificamos

Si encajamos, diseño el plan para tu perro y tu caso concreto.

Empezamos

Nos vamos a Olarizu a trabajar, sesión a sesión.

Llámame: 614 528 770

Lunes a viernes · 9:00 - 20:00

Llamar - 614 528 770