4. Correa larga “FLEXI MANUAL”: controla sin liarla (y sin salir volando)
Esta clase es de las que parece “tonta”… hasta que te salva el hombro (y el orgullo). Aquí te enseño a gestionar la correa larga como se debe, porque sí: es un santo coñazo, pero te da lo que necesitas para construir una llamada seria: CONTROL.
Y ojo, que esto no va de ponerle 7 metros y que el perro se vaya a Cuenca: va de usarla como una flexi manual para subir dificultad sin jugártela.
Vas a ver:
- Por qué no quieres la correa “muerta” en el suelo (patitos, tirón… y tú saliendo disparado o el perro llevándose un viaje en el cuello).
- El truco del “suelo es lava”: cómo llevarla para que no se líe ni te queme, y por qué la mano importante es la que va más cerca del perro.
- Cómo usar la correa larga para lo que de verdad sirve: ponerte las cosas más difíciles con control, jugando con distancia/tiempo/estímulo sin convertir el paseo en una ruleta rusa.
